El Puesto no es lo que importa
Nunca me importo realmente el lugar que me toco ocupar en esta vida, en distintas ocasiones en distintas situaciones, bajo la mirada celosa de mis compañeros y mis enemigos, nunca me importo, me tocó vivir cientos de siglos instantáneos bajo las sombras de lo indescriptible, entender el odio y la naturaleza que se esconde detrás de las raíces que forman la simulación entre una persona y ese punto inalcanzable que es el otro. No vinimos a esta vida para ganar algún tipo de puesto reconocido en las antípodas de las civilizaciones exitosas. Para ser el punto en el vacío del que habla Carl sagan cuando intenta explicarnos el cosmos, estamos para lograr algo que nos lleve de manera minuciosa a la respuesta de quienes somos no para lucrar con el reconocimiento y esa dosis de éxito que alimenta las venas de nuestra vanidad haciéndonos creer que nos ganamos algo en esta sociedad. No vinimos a esta última trinchera de la existencia, lej...