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Simplicidad

Palabra fácil que no puedo pronunciar
y sin adrenalina que me consuma
siento que nuevamente estoy en cero .

El tiempo me da la espalda
pero quiero sentir el desperdicio
y complacer mi deseo.

No me importa tragar arena
si somos los restos de un suspiro
que suavemente va surgiendo
como nuestros dejavus heridos
contemplando secarse las palabras
que dejan huella.

Vivir

Hasta que pase el invierno
invéntame un final salvaje
mientras nos entregamos
ante los fuegos del misterio.
Augurio del lado invisible
rescatando el puente
que arman nuestros labios.
El tiempo divino absorbe
la energía que arremete
cada vértice de la piel.
Naciendo otra vez,
uniéndonos entre pulsaciones
encontrarnos en la noche
ante cada refugio.

Nos haremos sentir
como piedras al lago
han sido arrojadas
y los rayos atravesarán
desde el Cielo a los Pies.
Despertar en torno a vos,
para amanecer después.

Un ocaso envuelto en sábanas

Nunca intenté decirte
que algo cambio en vos
Al deducir con tu imaginación
que todas ésas palabras serían
resultado de nuestras propias vidas.
Logro entenderlo de este modo
en segundos se desvanece todo
un ocaso envuelto en sábanas
resulta ser la mejor miel en mis labios.
Comprenderé lo que pensas:
si somos tan humanos
hasta el primer beso.

Quimera, Esfinge y un trozo de Babel

Escribo versos al azar,
dibujando con ellos tu cuerpo
quizás me aterre como un niño
pensando que la Quimera
se aproveche de lo que me obsesiona
y descubro entre los restos de mi memoria,
la belleza al burlarme de la Esfinge.

Mis cenizas son espejos de una condena
frío cae mi cuerpo adicto por tu piel
que se me prohíbe esta vez
muero en cada nube que se pierde en el cielo
intentando colisionar con tu sonrisa
pero mi grulla resulta frágil
al navegar estos vientos.

Las alas en el vértigo

Alguien me dijo en un sugerente susurro:
“Siempre nos destabilizará, el por qué que se transporta en la garganta”

La tragedia que más duele, persiste mordiéndose  como poemas  que no valen nada.

Desde el equilibrio al exilio

Secretos resultan los sonidos de tus pies
amuleto para un amor ventrílocuo
aprendiz inquebrantable
de una fortuna anestesiada
por los acertijos en las agujas. La mirada atenta del voyeur
almacena una elegancia
una idea de los límites
un atajo al precipicio
fósiles de la serendipia. Me replanteo si esta limerencia
se disuelve entre los dedos
como una catapulta efímera
haciéndome huésped en tu nombre.

Ansiedad.